Mi primer 4X

Primero me parece pertinente aclarar que soy un jugador amateur, que gracias a un par de visitas a Café Tier 1 recién he tenido los primeros acercamientos hacia lo que he denominado "los juegos de mesa más locos que he visto". Debido a mi inexperiencia puedo ser la persona más noob y lenta, que desesperaría a muchos de ustedes, los lectores fieles de este blog, al igual que a mis contrincantes de esta noche, (a decir verdad, podría ser el amo y señor del "Cone of Shame" de Exploding Kittens en todos y cada uno de los juegos: Euros, 4X, Ameritrash y demás estilos que ni he oído mencionar).

Durante toda mi infancia pedía juegos de mesa de regalo, sin embargo, solo era un consumidor más de lo que ustedes llamarían juegos comerciales y básicos (Monopoly, Adivina Quién, Clue, etc.) Y realmente el más "inusual" que tuve fue un juego de Atlantis (La película de Disney) donde lo más extraño que había era dos territorios (Tierra y Mar) y que para ganar era necesario conseguir todas las letras de la palabra Atlantis antes de llegar a la meta. Nada comparado con el juego en cuestión que pronto revelaré. Por lo que al conocer juegos como "Colt Express" (mi primera aproximación a este mundo gracias a un buen amigo) simplemente "blow up my fucking mind". Tanto así, que decidí hacer mi trabajo de grado integrando juegos de mesa como potenciadores de habilidades cognitivas (Soy estudiante del pregrado de Psicología de la U de A).

Ahora bien, dejando de lado todo este preámbulo proseguiré con la experiencia que da título a este escrito. El juego en cuestión fue "Heroes of Land, Air and Sea". La cantidad de jugadores fueron 6, inicialmente ninguno pensó que fuera mala idea y que el juego no duraría más de dos horas, si mucho.

Dimos inicio a la partida, las unidades de mi elección fueron los Undead (por cuestiones de estética la verdad, me gustaron mucho los diseños de las unidades) después de una larga y detallada explicación, Game on!

Poco a poco fueron pasando los turnos, y con ellos el reclutamiento de unidades, la construcción de edificios, las marchas a través del campo y todos los demás elementos de este muy nutrido juego, como podrán suponerlo al principio no tenía ni idea como empezar así que fui dejándome llevar por la intuición y empecé a reclutar "serfs" y a moverme únicamente en mi continente. Como era de esperarse cometí muchos errores y constantemente me cuestionaba si estaba usando mis recursos de la manera más sensata, una prueba de que no fue así fue iniciar el primer ataque del juego con el primer héroe que desplegué y hasta usé cartas de hechizos (consumiendo la mayoría de mis recursos de forma ineficiente) contra dos pobres unidades que ni opusieron resistencia y simplemente se replegaron a su ciudad principal. El tiempo fue pasando y con cada nuevo turno el agotamiento y la tensión aumentaba, pues un juego que creímos no duraría más de 2 horas, se consumió 4 horas de nuestro viernes, las "alianzas iniciales" de no hacernos daño entre los menos experimentados e ir por John "el tabernero del Café", finalmente se fragmentaron y se armó el "mierdero", las luchas se fueron volviendo más intensas y se buscaban todas las maneras posibles para evitar perder las disputas, hasta que finalmente el jugador más cauto que no peleó con nadie reclutó su última unidad, dando pie a la ronda final del juego. En ese punto sólo esperaba no quedar de último, había desplegado varias de mis unidades por algunos continentes, construí una máquina voladora que nunca partió de la base principal, había logrado defender algunos territorios, mientras que en otros había tenido que ceder y terminar huyendo, en mi última jugada construí mi última torre, esperando obtener algún bonus al final, use mis recursos restantes para tratar de subir algún punto de victoria y finalmente concluyó el juego y empezamos con la suma del puntaje final. Era el momento de la verdad, empezamos a contar los puntos de victoria con base a todas las condiciones del juego, a mover los tokens en el tablero de puntos, hasta que, por algún milagro de Hades, mis queridos huesudos se llevaron la victoria! ¿Cómo? Ni idea, yo solo me dediqué a pelear y mover unidades, pero fue muy reconfortante después de todas las horas de juego.

A modo de conclusión, solo resta añadir que el juego me pareció excelente, complejo, sustancioso e interesante, además de que ¡gané! ¿Cómo podría desprestigiarlo?
Gracias a Julián, Juan, Iván, Tatiana y John por su participación y en especial por su paciencia, que agradable experiencia!